Tener una relación sana con la pareja con la que compartimos los hijos es fundamental para conciliar en lo familiar, hacer equipo y crecer juntos desde el amor compartido.
En cierta forma, los hijos son fruto de ese amor y de las fuerzas que a nivel inconsciente mueven los hilos de nuestro árbol familiar.
La pareja es una de las principales fuentes de crecimiento y las fricciones que surgen son parte del ejercicio evolutivo que necesitamos hacer juntos.
En esta clase os muestro cuáles son los condicionantes que a nivel social, familiar e inconsciente hacen que la “casualidad” nos haya puesto al lado de esa persona y que vivamos como vivimos las relaciones de pareja.
También os hablo de cuáles son las principales fuentes de conflicto y las claves para que se convierta en una relación consciente, libre, madura y enriquecedora como ninguna.