Ya está aquí la Navidad.
Te guste o no hay tradiciones familiares, sociales y culturales muy arraigadas entorno a la Navidad que hace que tengamos que participar de ella o emigrar a algún país en la que no se celebre. Unos con mayor disfrute y otros con mayores resistencias pero, de una forma u otra, todos formamos parte del belén.
El momento crítico son los encuentros familiares. Sentarnos a la mesa todos juntos y organizar lo que conllevan estas celebraciones, suele ser fuente de conflicto por muy bien avenidos que estemos. Como decía Eckhart Tolle “si crees que te has iluminado, siéntate a cenar con tu familia en nochebuena” :).
El objetivo de la clase de esta semana es que podáis hacer de esos encuentros familiares una oportunidad para poner consciencia en las relaciones con vuestros seres queridos y que podáis ir armonizando vuestro entorno familiar desde la consciencia y la conexión.
Poder disfrutar la noche buena desde la paz y el amor que reza el villancico, sin renunciar a vuestra propia coherencia, es probablemente uno de los mayores aprendizajes del año y de la vida.
Tanto si ya gozas de esa armonía como si ya has renunciado a ella, te invito a poner consciencia en este tema, porque aunque las navidades pasen, el vínculo que tengas o no con tu familia, es crucial para que tú y tus hijos podáis vivir una vida plena.